25 febrero 2008

El dolor social no se cura en el diván

<<- El tratamiento psíquico no debe desviar la movilización de los obreros de la toma de conciencia de los problemas sociales y políticos que están ligados a las nuevas tecnologías. No se puede decir que su sufrimiento no esté en consideración, pero no podemos tratar psíquicamente problemas políticos y sociales. Creo que cambia el nivel de análisis. Y en relación a esto me pregunto algo que no sé si debo enunciar.

- ¿Cuál es su pregunta?
- Me pregunto si el desarrollo de la cultura psicoanalítica en la Argentina no ha sido un factor de disminución en la elaboración de propuestas políticas y sociales, de poner el acento en otra parte, de desviar la fuerza a esos campos. Es una pregunta que me hago>>, dice René Kaes, Psicoanalista freudiano, en una entrevista publicada en "Clarín":

17 febrero 2008

Skinner acusa




Este texto, en 2008, tiene, por desgracia, la misma actualidad que hace más de veinte años. Se lo dedicamos a los nuevos frenólogos que usan los Tacs para elaborar pruebas de selección de personal, entre otros disparates...



B. F. Skinner: "Ciencia cognitiva y conductismo" (1985, artículo) escribió:

Yo acuso a los científicos cognoscitivos del mal uso de la metáfora del almacén. El cerebro no es una enciclopedia, librería o museo. La gente cambia por sus experiencias; no almacenan copias de ellas como representaciones o reglas.
Yo acuso a los científicos cognoscitivos de especular sobre procesos internos con respecto a los cuales ellos no tienen medios apropiados de observación.
La ciencia cognoscitiva es con frecuencia solo prematura neurología. Yo acuso a los científicos cognoscitivos de castrar el análisis experimental de la conducta mediante la sustitución de las descripciones de la situación por las situaciones mismas y los informes de intenciones y expectativas para el comportamiento.
Yo acuso a los científicos cognoscitivos de resucitar una teoría en la que los sentimientos y estados de la mente observados a través de la introspección son tomados como causa del comportamiento más que como efectos colaterales de las causas.
Yo acuso a los científicos cognoscitivos, como acusaría a los psicoanalistas, de reivindicar la exploración de las profundidades del comportamiento humano, de inventar sistemas explicativos que son admirados por una profundidad que sería mejor definida como inaccesibilidad.
Yo acuso a los científicos cognoscitivos de relajar los estándares de las definiciones y el pensamiento lógico y permitir un torrente de especulación característico de la metafísica, la literatura y la comunicación diaria quizás bastante adecuado a tales propósitos pero enemigo de la ciencia.

Permitamos al conductismo regresar de la Isla del Diablo a la que fue destinado por un crimen que nunca cometió y permitamos que la psicología llegue a ser una vez más una ciencia del comportamiento.