30 diciembre 2005

"Cerebro, mentiras y antiterrorismo... Neurociencia sin conciencia"


Olivier Oullier, profesor de neurofisiología en el Laboratorio de Neurobiología humana de la Universidad de Provence-CNRS e investigador en el Human Brain and Behavior Laboratory del Center for Complex Systems and Brain Sciences (Florida Atlantic University)

Según diversos estudios, gracias a la neurociencia sería posible identificar la huella cerebral de la mentira. ¿Pasaría polr la neurociencia el porvenir de la lucha antiterrorista? Se trate de una moda, como lo fue el "ciber" en los años noventa, o de una revolución científica y cultural, el prefijo "neuro" añadido al nombre de una disciplina le otogra credibilidad en el seno de la opinión pública. Pero no la vuelve necesariamente eficaz en la práctica.

Artículo disponible en: "Le Monde diplomatique", diciembre de 2005.
Información sobre la publicación: http://www.monde-diplomatique.es

Punset: De divulgador del Mentalismo científico a adimirador del Mentalismo parapsicológico


“Tú eras un pionero y ahora
esto es ciencia, ciencia pura”
(Eduardo Punset a Uri Geller)

Si existiera un concurso de credulidad televisiva, los responsables del programa Redes (en La 2 de TVE), se llevarían el primer premio.

Ver este artículo: http://www.el-esceptico.org/n2/geler.htm [consulta: 30/12/05]

28 diciembre 2005

"Operarios y mercancías incorpóreas", versión para la imprenta de la comunicación "Sobre el trabajo incorpóreo", dada en Murcia en septiembre de 2003


Vicente Caballero de la Torre (Profesor colaborador honorífico de la Sección departamental de Psicología Básica II de la Facultad de Filosofía de la UCM y Jefe de Departamento en IES)

Comienzo del texto:

En primer lugar quiero subrayar la existencia de tres posiciones de la Izquierda frente a aquella Tecnología que ha posibilitado, de modo directo o indirecto, el desarrollo del trabajo incorpóreo. La primera posición es aquella que ejerce una constante sospecha sobre la tecnología en tanto en cuanto la piensa como una forma de enajenación. Tiene que ver con lo que suele hoy denominarse izquierda reaccionaria. La segunda ve en la tecnología el camino más rápido para la abolición del trabajo, de modo que éste será eliminado y por fin desaparecerá la división de clases sociales, no sin que unas cuantas generaciones paguen el tributo correspondiente. A esta posición se la podría denominar izquierda mesiánica y sus tesis serían las siguientes: Internet es ecológica; Internet es respetuosa con las diferencias; Internet crea comunidad y, por último, Internet posibilita la cooperación transnacional. La tercera, a la que denominaré izquierda especulativa, es la que mantiene un enfoque meramente práctico, pensando las nuevas tecnologías como una herramienta útil no sólo para la vida cotidiana sino, incluso, para captar votos juveniles, dando un barniz de modernidad a las viejas instituciones políticas pero sin ningún convencimiento ni reflexión por debajo, a diferencia de la izquierda reaccionaria -esta posición, que es la mantenida por el partido y coalición política autodenominados de izquierdas o de progreso en nuestro país carece del más mínimo interés para nuestra argumentación.

27 diciembre 2005

"Mentalismo mágico y sociedad telemática"



F. J. Robles Rodríguez (doctor en Filosofía y profesor de la Sección departamental de Psicología Básica II de la Facultad de Filosofía de la UCM) y V. Caballero de la Torre (doctorando en dicha Facultad)
Resumen:
El objetivo de este artículo es analizar la manera en que el psiquismo está hoy adoptando configuraciones absolutamente nuevas, cuya causa es lo que eufemísticamente se denomina sociedad de la información, a la cual nosotros llamaremos sociedad telemática o sociedad trans-política según nos refiramos a su característica material dominante o bien a la nueva figura geopolítica que nos es puesta delante como horizonte de (sin-)sentido por este nuevo «estado de cosas».

"Redes, lógicas no clásicas y neuronas. De los límites de la matematización más allá de la Física"

V. Caballero de la Torre (Profesor colaborador honorífico de la Sección departamental de Psicología Básica II de la Facultad de Filosofía de la UCM y Jefe de Departamento en IES)
Comienzo del artículo:

Todo profesor de Filosofía, sea de Enseñanza Secundaria como Universitaria sabe que es una cuestión de absoluta actualidad la creciente investigación neurocientífica así como la expansión y desarrollo de las nuevas tecnologías de la información, comunicación y, por qué no decirlo, de almacenamiento y archivo de datos. Son también conocidos para todo aquel que tiene algunas nociones, siquiera someras, de la evolución de la Psicología en las últimas décadas, los intentos más o menos afortunados de analogar la relación mente-cerebro con la existente entre el hardware y el software de un computador. A tal posición se la denomina IA, siglas de Inteligencia Artificial y, según sus versiones, se la apellida con los adjetivos fuerte o débil. Igualmente, aquellos que han impartido la materia optativa de Psicología del Bachillerato LOGSE, y han manejado algunos de los manuales que para ella se han preparado, habrán podido comprobar los numerosos guiños que allí se hacen a tales posiciones filocibernéticas en detrimento de otros cánones de la Psicología, como la Gestalt o el Conductismo.

Las Matemáticas y la Lógica han tenido un gran protagonismo en todo este tipo de investigaciones, pero han sido valoradas de dos formas muy distintas. En este artículo, al hilo de una breve exposición de la Teoría de Grafos, se va a mostrar más que decir –parafraseando a Wittgenstein- una de esas valoraciones para después diagnosticar en qué falla el isomorfismo entre las redes de información y el funcionamiento neuronal, planteando por último una concepción alternativa de las Matemáticas, que puede entroncarse en la tradición fenomenológica, distinta a cualquiera de las dos que a continuación van a ser descritas y desde las cuales se han llevado a cabo las investigaciones, teóricas y prácticas, en IA. Son éstas:

- Esencialismo reduccionista. Como el practicado por Penrose, con aroma russelliano, consistente en postular una suerte de matematicismo platonizante por el cual toda realidad estaría fundamentada en unos entes ideales de naturaleza lógico-matemática.

- Instrumentalismo de las Matemáticas y de las distintas Lógicas –repárese en el plural: bien puede ser booleana, polivalente de Lukasiewicz, etc.- por el cual se las concibe como ciencias auxiliares de una serie de ciencias positivas que sí tendrían, estas últimas, el cometido de mapear representativamente la realidad.

A esta última actitud responde, en buena medida, la recuperación de la Teoría de Grafos como una herramienta matemática más, útil para el análisis de determinadas realidades, que puede reportarnos ventajas técnicas o de conocimiento científico a medio plazo. Ya Echeverría, en Cosmopolitas domésticos y en Los señores del aire, señala el interés de la Teoría de Grafos (o Analysis Situs leibniziano) para analizar el fenómeno de la red mundial (world wide web) Pero la Teoría de Grafos, en articulación con la lógica borrosa, también se ha venido utilizando para emulaciones en Neuromimética. Mediante el uso conjunto de ambas se está tratando de conseguir dar respuesta, según Kaufmann y Aluja –y es aquí cuando se supone que se refieren a la Economía-, a los problemas de carácter altamente combinatorio.

Pues bien, la Red ya está aquí. Y no sólo como esa realidad que recorre buena parte de hogares, oficinas, negocios en industrias del Oriente y Occidente capitalistas sino como concepto que lo engloba todo. Los laboratorios, se dice, deben investigar en red. El cerebro se compone de redes neuronales. Las empresas multinacionales, unidas por la Red, descentralizan la producción evadiendo, de paso, presiones fiscales indeseables. Las entidades meta-económicas (financieras) –las que generan plusvalías especulativas o de segundo grado (inmateriales)- han visto cómo han caído las fronteras. Y, mientras tanto, el auge de la Psicología Cognitiva continúa, constituyéndose en saber emancipado de la Psicología: en Neurociencia.
Resumen y abstract [en línea]:
Disponible al completo en papel, en el número 71 de la revista PAIDEIA:
Imagen: Retrato fotográfico de Geoffrey E. Hinton.

25 diciembre 2005

"Postfordismo y Mentalismo"

V. Caballero de la Torre (doctorando en Filosofía, UCM)
Comienzo del artículo:

El Mentalismo, tal y como el profesor Robles y yo hemos tratado de exponer en algún artículo, es la ideología o, mejor dicho, la instalación existencial que se comienza a perfilar como forma de conciencia contemporánea en las sociedades de la información. La pretendida naturaleza mental de los intercambios en la Red puede conducir en la práctica a la pérdida del cuerpo en la Política, la Producción y el Saber de modo que los individuos corpóreos devienen signos flotantes, sin referencias mundanas –entendiendo mundo desde un punto de vista fenomenológico o desde la ontología de la existencia heideggeriana. Las pseudo-representaciones que fluyen en Red son secuencias concatenadas de imágenes y emociones sin término de modo que se produce una recurrente alteración de la conciencia, una pérdida del mundo de la vida.

No sería descabellado, como apuntábamos en aquel escrito, basar la razón del afloramiento súbito de las Neurociencias en una intención de hallar una analogía entre el ser humano y la inteligencia artificial. Se trata de hacernos creer que estamos hechos a imagen y semejanza de la máquina que ha hecho posible la expansión planetaria de la sociedad de la información cuya porosidad, como estamos viendo estos días, está siendo tapada a través del derecho de autor y similares que se intentan aplicar a los códigos abiertos y a todo tipo de software libre.

El proyecto de Mathesis universalis, defendido hoy en día por muchos pensadores afines al Neoliberalismo económico y a las Ciencias cognitivas, es el horizonte de sentido para este propósito, ya que el discurso cognitivista puede llegar a la generalidad de la comunidad científica siempre que, independientemente de su especialidad, se les haga creer en el prejuicio del mundo, tal y como Merleau lo denominó y cuyo origen es el racionalismo manierista del Barroco.
[En línea]: http://www.nodulo.org/ec/2003/n021p15.htm [consulta:26/12/05]
Imagen: Retrato de G. W. Leibniz.